Llama lo que tu quieres a tu vida tan sencillo como estas palabras.

El arte es toda actividad creativa que tiene por objeto satisfacer las necesidades espirituales del ser humano y que transmite una idea o un sentimiento. Pedir, dar, permitir y soltar, son hábitos que conforme los ejercitamos, logran transformar nuestros pensamientos y enriquecer nuestro espíritu.

Parece simple. Ahora todos repiten “el Universo te concederá lo que pides”. En efecto, así sucede. El punto de arranque es, entonces, saber pedir. ¿Qué pedimos, cómo, cuándo, para qué, para quién…? Inicialmente debemos cuestionarnos si nos permitimos pedir. Generalmente, el ser humano se encuentra encapsulado entre barreras protectoras, con escudos que bloquean la energía que de él puede fluir hacia fuera, rebotando ésta e incidiendo exclusivamente en su interior como si la luz fuese reflejada en un espejo y devuelta hacia el objeto iluminador.

Desafortunadamente, en nuestro afán por lograr el éxito y la felicidad, muchas veces buscamos fuera de nosotros algo que siempre ha estado en nuestro interior: el secreto para vivir una vida plena y feliz. Todos queremos ser felices, tener éxito en la vida. Deseamos saber cuál es el secreto que nos permita lograrlo.

Pero al no creernos poseedores de tan valiosa fortuna, buscamos fuera de nosotros algo que es parte de nuestra esencia misma. Lo cierto es que todo lo que necesitamos para triunfar y vivir una vida plena se encuentra dentro de cada uno de nosotros. Las respuestas a todas nuestras preguntas, las soluciones a nuestros problemas, el poder de hacer realidad nuestras metas más ambiciosas, está en nuestro interior. Pero hay que aprender a pedir, a observar, a pensar con claridad, a escuchar y a confiar.

Dar, ese placer tan egoísta, es otra parte del círculo. Todo el tiempo damos, sujetos a las limitaciones del escudo que bloquea nuestra energía. Pero ¿Qué damos? Muchas veces, en inconsciencia, damos lo que nos sobra: ira, egoísmo, soberbia, envidia, desplantes y todo lo negativo. Sí, es verdad, damos; Pero este acto nada tiene que ver con la generosidad que el hecho de dar lleva implícita.

Debido a la ley de atracción, los pensamientos se traducen en hábitos y los hábitos se transforman en circunstancias. La buena noticia es que aun si hasta ahora hemos vivido en ignorancia y sufrimiento, siempre tenemos la opción de transformar nuestra manera de pensar y comenzar a visualizarnos en el camino de la sabiduría y la felicidad. Así como cada planta brota de su semilla y no podría ser de otra manera, nuestras acciones surgen de las semillas invisibles de nuestros pensamientos, es decir, no es posible que existan sin ellos. Esto se aplica de igual manera tanto a los actos considerados espontáneos o no premeditados como a aquellos que se ejecutan deliberadamente. Las acciones son retoños que han crecido a partir de nuestros pensamientos y la dicha o el sufrimiento son sus frutos. De este modo los seres humanos vamos cosechando frutos, dulces o amargos, porque esto es lo que hemos sembrado.

 “Lo de menos es la clase de tierra en que se siembra, lo que importa es quién vaya a sembrarla y la intención que tenga en ese momento”.

Este es un gran ejemplo de cómo nosotros podemos sabotear nuestro éxito o permitir nuestra derrota, sembrando pensamientos autodestructivos.

 “Al pedir y al dar les sigue el permitir. Todos los días permitimos, diariamente estamos expuestos a todo género de influencias y energías que nos modifican, alteran y califican. Es aquí donde nuestros escudos nos defienden y nos atacan al mismo tiempo. Miedos y culpas que muchas veces nos impiden recibir sensaciones o experiencias formativas y provechosas. El negarse a recibir sucede de igual manera con lo bueno que con lo malo. Es negar la propia existencia y negar en ello nuestro espacio en el Universo. Algunos consideran que recibir compromete, nos deja en deuda con quien nos da; deudas y gratitudes que se caracterizan adicionalmente por falsas interpretaciones de merecimientos.

Recibir entonces también requiere de una apertura y una purificación de sentimientos enmarcados en el qué, el cómo, el por qué y todo lo que de ello se desprende. Permitirnos recibir es permitirnos crecer, ser más, conocer más. Muchas veces criticamos lo que del mundo recibimos sin darnos cuenta de qué es lo que damos o de que, quizá, es cierto que sólo estamos abiertos a recibir ese género de cosas. Es decir, que sólo permitimos que a nuestra vida entren cierto tipo de personas y acontecimientos.

Si quieres atraer algo a tu vida tienes que asegurarte de ponerlo primero en tu mente. Recuerda que toda acción está precedida por un pensamiento.. Actúa como si ya fuera.

La energía es un ingrediente clave en el poder de la atracción, los especialistas en el tema saben que la gente no actúa por razones lógicas sino por razones emocionales. Si quieres atraer a tu vida felicidad, amor, riqueza, necesitas poseer tu propio poder y manejar tu propia energía. ¿Puedes pedirle a alguien que piense en alguna de tus metas? Tú eres el que decide. Tienes que poseer tu propia energía y decidir por ti mismo. ¿Cómo? Comienza ahora mismo respondiendo a la pregunta: ¿Quién quiero realmente ser, qué quiero tener, hacer, poseer? Ahora siente la sensación de haberlo cumplido ya. Imagina cuál sería esa sensación cuando al fin lo hayas conseguido. Es importante sentir lo que quieres atraer, verlo en tu mente, imaginarlo, pedirlo. Pero hasta que sientas que ya es, que ya lo estás viviendo, habrás dado un paso clave en el proceso de la atracción.

Paradójicamente, luego de pedir, dar y permitir, debemos soltar.

Uno de los sentimientos más poderosos que podrás sentir jamás, es la gratitud. Siente gratitud por todo y cambiará tu forma de apreciar la vida.

 Tanto la abundancia como la escasez existen simultáneamente en nuestras vidas, como realidades paralelas. Es nuestra elección consciente cuál jardín secreto atenderemos.

Puedes incorporar la fuerza de atracción con una fórmula de cinco pasos, que serás capaz de utilizar en cualquier situación, en cualquier lugar y en cualquier acontecimiento:

1.- Saber que  se quiere.

2.- Visualízalo.

3.- Ser muy claro.

4.- Velo hecho realidad.

5.- Soltar lo que pediste.

#ATREVETE #DISFRUTAR ES LA UNICA REGLA

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