Por Verónica Pruneda

Se menciona que esta época del año es apta para organizar nuestros espacios, tal vez tiene que ver con el clima que nos invita a guardarnos un poco más, y nos volvemos más introspectivos, pareciera más propicia para sintetizar y hacer un nuevo orden, seleccionar y “visitar” cada uno de nuestros espacios con ojos llenos de objetividad.

Donar, reciclar, atender lo averiado, revisar nuestros objetos y nuestras atmósferas antes de que cierre el año es un buen momento. El tema de seleccionar y donar cosas que estén en buen estado puede tener una intención también de generosidad, a veces tenemos acumulamos objetos hasta nuevos que pueden serles útiles a alguien más o en caso de las familias con niños el hecho de revisar los juguetes que ellos elijan y puedan regalar son gestos de compartir con otros. También el reciclar o darle una nueva vida a un mismo objeto es un ejercicio creativo interesante, puede ser desde cambiarlo de color, o retapizar un mueble, tal vez intervenirlo por un artista, es un sin fin de posibilidades.

Observar nuestros entornos con nuevos ojos es un acto de reinvención. Cambiar las cosas de lugar, deshacernos de lo que ya no nos gusta o que ya no necesitamos, que no va más con nosotros, muy al estilo Marie Kondo, de tal manera que cada objeto que tengamos a nuestro alcance nos llene de belleza, de bienestar y de orden.

Armonizar nuestros espacios es importante desde cualquier punto de vista, psicológicamente y bajo una perspectiva racional entre mejor ordenados estén nuestros espacios más eficientes serán nuestras actividades, cuales quiera que sean, ya sea para trabajar, para descansar o hasta para tener un hobbie. ¡Un espacio ordenado hace que las cosas luzcan mucho más!

Otra forma de orden es el Feng Shui, (Fong Shue se pronuncia) esta disciplina china milenaria que nos habla de equilibrio, orden, armonía, elementos, si bien se necesita un experto en el tema tan complejo, podemos estudiar un poco y hacer uso de parámetros generales para irlo implementando poco a poco en nuestros espacios. 

Puedes empezar por elegir un espacio o un tema, por ejemplo, tu recámara, o tal vez solo la ropa o pueden ser los documentos, por ejemplo, poner música apropiada a tu estado de ánimo, y con un te o café en mano empezar por tirar todo lo viejo que esta caduco y en desuso, lo que esta descompuesto y si te cuesta mucho trabajo un área donde pongas lo que no sabes que hacer pero que ya no estas segura de conservar. 

Antes de hacer este ejercicio te diría que tengas un momento de inspiración donde te pongas a ver en redes sociales o revistas que es lo que quieres lograr y hacia donde quieres dirigirte, así en el momento de la selección te será mucho más sencillo y claro de que conservar y que no.

Ya que hayas analizado y seleccionado y sepas que te quedas con lo que realmente deseas toca el tema de ir de compras o de momentos de creatividad absoluta. Hay en el mercado miles de ordenadores para todo tipo de objetos, si eres coleccionista de zapatos por ejemplo puedes diseñar tu vestidor con una linda zapatera o tal vez comprar cajas iguales y ponerles una foto del modelo del zapato hasta con una palabra o frase padre. Puedes también quitar todo lo que tienes en un área, y reacomodarlo totalmente, mover muebles y objetos y rediseñar el área.

Hay muchas maneras y métodos de reinventar nuestros espacios, al final siempre son un reflejo y una extensión de nosotros. Me gusta pensar que como el “Bagua”en el Feng Shui, cada área de nuestras casas y oficinas contienen y significan cada una de las partes de nuestra vida y que al ordenarlas y armonizarlas se reflejan y mejoran a cada una; al igual que Marie Kondo nos dice que cada objeto nos tiene que hacer sonreír espontáneamente y hacer sentir profundo agradecimiento. Ordenar

nos, nos invita a que cada objeto que tenemos nos llene de belleza, nos estimule y sea un tributo y significado a la vida. Atrévete! 

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