Un ícono histórico y arquitectónico

Por Verónica Pruneda

Emblemática de la cultura inglesa la rosa esta presente en la historia llena de símbolos y significados. Cabe mencionar que es de una belleza única y que su forma evoluciona desde que nace hasta que se marchita, dándonos múltiples facetas, todas bellas.  

La rosa Tudor es adoptada por Enrique VIII como insignia al contraer matrimonio, dejando atrás a la rosa blanca de York y la rosa roja de Lancaster. Se le representa de diversos modos, a veces como la fusión de las anteriores rematada por una corona como símbolo de la monarquia unificada.

Enrique VIII la lleva al contexto arquitectónico desarrollando el estilo “Tudor” predominantemente inglés  durante la última etapa del medioevo. Este estilo lo podemos ver representado en la universidades de Oxford y Cambridge 

La podemos encontrar en la arquitectura en el “Castillo de Deal” localizado en Kent, el diseño de la planta arquitectónica esta hecho con base en la rosa Tudor, también en el castillo de Winchester, donde se encuentra la famosa “mesa redonda” y un relieve de la Reina Isabel II sobre una rosa Tudor,A menudo la encontraremos ejemplificada como una rosa doble y la veremos en grandes vitrales. 

Así la rosa Tudor o English rose se convirtió en la flor nacional de Inglaterra, aunque no del Reino Unido estando presente en la moneda de 20 peniques y en Escudo del reino Unido. Es un símbolo muy fuerte pues representó el fin de la Guerra de las rosas. 

En los escudos tradicionales de Inglaterra, esta rosa aparece representada con cinco pétalos blancos (que representan a la Casa de York) y otros cinco rojos (por la de Lancaster). Sin embargo, en el mundo de la floristería, la rosa Tudor es de color rosado, tonalidad que es resultado de la mezcla de la rosa roja y la rosa blanca. 

Pero también la famosa rosa de la unión aparece en otras localizaciones lejos de Inglaterra.  Por ejemplo, el distrito y condado de Queens, en la ciudad de Nueva York, usa una rosa Tudor en su bandera y sello oficial. También el estandarte de Annapolis, en Maryland, presenta una rosa Tudor junto a un cardo escocés, ambos rematados por una corona.

Es una flor que nos habla de elegancia y trdición, y también un símbolo de saber guardar secretos, al haberla arrojado desde el techo del consejo comprometiendo a los presentes.

Es un símbolo el amor y del deseo…. Según cuenta la mitología griega tras regalarle Afrodita una rosa a su hijo Eros, dios del amor, esa flor devino en un símbolo de amor y deseo. Posteriormente, Eros ofreció la rosa a Harpócrates, y esta se convirtió en emblema del silencio y el secreto.

Es una flor de tamaño mediano con fragancia. De color albaricoque, más intenso en el interior que en el exterior, excelente para combinar en el jardín o en ramos.

Crece a modo de arbustos, algunas se doblan como trepadoras y posee ramificaciones resistentes. Florece con periodicidad regular.

Así vemos como la Rosa Tudor tiene una gran historia, piénsenlo la próxima vez que tengan alguna en sus manos.

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