Hoy en día nos hemos dedicado a enfocarnos más en actividades que nos parecen importantísimas en nuestra vida, tales como el trabajo y la vida social; por consiguiente, hemos descuidado una de funciones fisiológicas fundamentales para mantener sano nuestro organismo: el sueño.

Uno de los factores por lo que la vida se ha alterado es el impacto de la tecnología en nuestra era. Principalmente nos afecta la disponibilidad de la luz eléctrica, aparatos tecnológicos, mayor demanda laboral, turnos laborales y viajes transmeridianos.

Desde las últimas dos décadas, estudios han revelado diferencias significativas respecto la

disminución de horas que se le dedican al reposo. Las personas de ahora tienen menor capacidad para manejar el estrés, menor rendimiento cognitivo y menor capacidad para concentrarse por lo que aumenta el riesgo de accidentabilidad.  Hemos pasado aproximadamente 120 días en confinamiento, momento en el cual hemos desarrollado una parte diferente de nosotros mismos, mantenernos en calma, positivos, sanos y para esto sabemos que un parte primordial para que el organismo este bien es dormir.

Las consecuencias de no dormir bien aparecen a largo plazo y poco a poco va disminuyendo la calidad de vida. Se ha descubierto que la falta de sueño lleva a distintas enfermedades tales como cáncer, obesidad, pérdida de memoria, diabetes, presión elevada y problemas cardiacos. También se ha detectado que las personas que no completan las horas adecuadas de sueño desarrollan depresión liderada por el mal humor, cansancio y somnolencia.

Hay diferentes teorías de las horas de sueño que una persona debe tener. Los bebés duermen alrededor de 17 horas al día, pero lo necesario para un adulto es de 7 a 8 horas diarias. Por otro lado, las personas mayores necesitan menos horas de sueño. No obstante, todo depende de cada persona y su diferente régimen de vida.

El estrés provoca una deficiencia de la calidad de sueño por lo que los expertos aconsejan que, a parte de mantener una habitación destinada al sueño silenciosa y obscura, evitar llevar los problemas a la cama para poder conciliar el sueño de la manera más adecuada.

En lo personal le entrego a Dios el día que paso y me pongo en sus manos, después de esto pongo una música para dormir.

Y al pasar 7 horas BUENOS DÍAS… #DISFRUTAR ES LA UNICA REGLA

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *