Eso es lo que quiero transmitirles gracias a:
Dra. Anita Clavello Fiorini
Dr. Bernardo Bravo Troncoso

Hola familia, amigos, vecinos, pacientes, y todos los que lean este mensaje:

Por este medio quiero dar un mensaje de esperanza.

Me refiero a que durante esta pandemia por el Covid19, solo escuchamos malas noticias. Oímos hablar todo el día de contagiados, hospitalizados, fallecidos, crisis económica y desempleo en México y en el mundo entero. Es un panorama desolador, donde parece que enfermarse es casi sinónimo de muerte, y que no tenemos ningún control sobre la enfermedad si llegamos a contagiarnos.

Las únicas soluciones que nos ofrecen son el confinamiento, el distanciamiento social, las mascarillas y la desinfección obsesiva. Lo hacemos por nosotros mismos y por las personas queridas vulnerables que no queremos contagiar.

Y cuando se termine el confinamiento y se aplane la curva, que va a suceder? Podremos salir de nuestras casas pero el virus seguirá ahí.

La respuesta no está en el eterno uso de cubrebocas y desinfección, tratando de evitar un virus que sigue ahí y que es sumamente contagioso. Porque el virus no se va a ir y necesitamos todos algún día regresar a la normalidad.

El primer punto por comentar es que el virus no es tan letal como parece.

 Ya existían estudios previos desde la aparición del virus en China que mencionaban que 30% de los contagiados son asintomáticos, 55% tienen síntomas leves a moderados, el 10% tienen síntomas mas severos que requieren hospitalización (de los cuales fallecen aproximadamente el 15%), y 5% requieren terapia intensiva (de los cuales aproximadamente la mitad fallecen).

La mortalidad registrada era de 0 en menores de 9 años, 0.2% de los 10 a los 39 años, 0.4% de los 40 a los 49 años, 1.3% de los 50 a los 59 años, 3.6% de los 60 a los 69, 8% de los 70 a los 79, y 14.8% después de los 80.

En México en el sector público solo se les hacen pruebas a las personas con síntomas avanzados. Entre estas la mortalidad es de aproximadamente el  11%. Si se les hicieran pruebas a grandes grupos de personas, sanas y enfermas, se conocería la verdadera incidencia de la infección y la verdadera tasa de mortalidad. Pero esta información no la tenemos.

Nuevos estudios epidemiológicos en la Universidad de Stanford en Estados Unidos y en el estado de California en donde se han hecho el mayor numero de pruebas para detectar la presencia del virus así como pruebas de anticuerpos (para detectar infección pasada) muestran que las personas contagiadas son muchas mas de lo que parece, aproximadamente 35 a 50 veces mas de las reportadas. Por lo que la mortalidad general no es del 3.5% como se creía sino de menos del 1%, incluso se ha estimado que puede ser  menor al  0.5%,  y hay una gran cantidad de casos asintomáticos no diagnosticados.

Si en EUA donde se hacen tantas pruebas se multiplican los casos que dieron positivo por 35 o hasta 50  para contar el numero real de contagiados, por cuanto multiplicaremos en México donde se hacen tan pocas pruebas? Los contagiados probablemente no son miles, sino millones, como también lo ha mencionado el Dr. López Gatell en una entrevista con CNN (si multiplicamos 40,000 contagiados por 50, estamos hablando de 2 millones de contagiados). Y por lo tanto la mortalidad es mucho menor (no 11.75% sino 0.235%!).

De entrada, estos números nos deberían de tranquilizar. Si nos contagiamos, tenemos mas del 99% de probabilidades de sobrevivir.

El segundo punto es que se conoce ya bastante bien el mecanismo por el cual el virus causa enfermedad.

  Hay mucho que se puede hacer para prevenir que la enfermedad sea grave. El virus causa una reacción inmunológica e inflamatoria severa que afecta los vasos sanguíneos, cuya consecuencia es la formación de coágulos a nivel vascular que se van diseminando por todo el organismo afectando múltiples órganos como el pulmón, al corazón, los riñones y el sistema nervioso. Los casos avanzados se deben tratar en el hospital, pero el fortalecer el sistema inmunológico para controlar la infección y el minimizar esta reacción inflamatoria exagerada está en nuestras manos: ahí es donde podemos tomar el control.

¿Como hacerlo?

Lo primero es bajar el estado inflamatorio del cuerpo en general, y esto lo logramos con una alimentación sana y actividad física . Durante el confinamiento, no te dediques a tomar refrescos, a comer papas, cacahuates, helados, postres, galletas, pan dulce y bebidas alcohólicas, o sea comida chatarra, azúcares y harinas refinadas. Esta alimentación causa un estado inflamatorio del organismo. Mas bien come fruta y verdura frescas, carne, pollo, pescado, leguminosas, todo tipo de nueces y semillas, granos integrales. Evita la comida enlatada, es mejor cocinar todo lo que puedas en casa. Y no te pases el día en la tele o la computadora, a menos que tengas que trabajar o estudiar: haz ejercicio todos los días, camina o haz una rutina. El confinamiento no es excusa para subir de peso y dejar de moverse. Puedes salir al jardín o caminar por la calle o ir a un parque.

Lo segundo es no descuidar tu salud. Si tienes problemas crónicos de salud como diabetes, hipertensión, problemas cardiacos, sobrepeso, cáncer, etc. no te descuides. Pon manos a la obra para controlarlas lo mejor posible. Aprovecha este momento. Apresúrate a bajar de peso, a comer mas sano, a dejar de fumar, a seguir todas las recomendaciones. No dejes de consultar a tu médico ni de hacerte tus estudios de laboratorio: mantener todo bajo control es muy importante.

Las “comorbilidades” aumentan considerablemente el riesgo de enfermedad grave si te contagias.

De hecho, el 80% de los pacientes ingresados al Hospital ABC por Covid19 tienen obesidad.

Y lo tercero es tomar algunos suplementos específicos.

  • La Vitamina D3 es el mas importante. Regula el sistema inmunológico y disminuye la inflamación de los vasos sanguíneos. Estudios en Italia, Inglaterra y mas recientemente Indonesia mostraron que todos los pacientes con casos graves de Covid19 tenían niveles muy bajos en sangre de vitamina D3. La dosis recomendada es de 5000 u/día. Si se hacen análisis de niveles en sangre, este debe estar entre 50 y 80. También es recomendable asolearse todos los días, pues esta vitamina la hacemos al contacto con el sol. Esto sin embargo no suple la ingesta de dosis adecuadas de esta vitamina. Además es un anticancerígeno y antidepresivo natural.
  • La Cúrcuma o turmeric, es un potente antiinflamatorio. Tomarlo en polvo no es suficiente, se recomiendan dosis mas altas, es mejor tomarla todos los días en cápsula.
  • La Vitamina C: mejora las defensas. 1 gramo al día es suficiente
  • Zinc, 50 mg al día
  • Quercetina, que es un flavonoide y estos compuestos disminuyen la inflamación de los vasos sanguíneos y tienen efecto anticoagulante.
  • melatonina 5 mg al acostarse
  • te verde.

Y cuidado: con tanta desinfección,  dejamos de estar en contacto con los virus y las bacterias de nuestro entorno, que normalmente mantienen activo y funcionando al sistema inmunológico, y lo acabamos debilitando. Si seguimos desinfectando todo sin parar, vamos a salir del confinamiento mas susceptibles de enfermarnos que cuando lo empezamos. Dicen que es la primera pandemia en la que se aísla a los sanos en vez de aislar a los enfermos. Tal vez no haya sido la mejor idea.

El tercer punto

Entre mas rápido alcancemos la “inmunidad de rebaño o de grupo” mas rápido saldremos de esto. Cuando el 60% de la población haya tenido la infección será el final de la pandemia. Varias personas han tenido síntomas sugestivos de Covid19 en estos últimos 3 meses: fiebre, malestar general, cansancio, dolores musculares, tos, falta de aire, perdida del olfato  y del gusto, diarrea y no saben si ya lo tuvieron. Aquí lo importante es hacerse la prueba de anticuerpos IgG anti Covid19. Si estos están positivos, ya estás inmune y puedes regresar a llevar una vida normal. Ni contagias ni te contagian. Y no necesitarás de ninguna vacuna.

Como pueden ver, hay mucho que podemos hacer para tomar el control de la situación, para protegernos de un virus que no es tan letal como parece pero que está paralizando al mundo, no sé si justificadamente. Necesitamos todos volver a una vida normal lo mas rápido posible, trabajar, producir, volver a reunirnos con nuestros familiares y amigos, volver a viajar.

Ojalá los medios de comunicación, es vez de alarmarnos y contagiarnos de miedo, contando los muertos todos los días, causando una verdadera psicosis, dimensionaran mejor lo que está sucediendo y nos informaran de cómo hacernos mas fuertes para enfrentarnos a la pandemia.

Nadie tiene asegurado que el contagio le será leve, pero si es casi inevitable, estemos preparados.

Esperamos que esta información les sea útil. Si tienen alguna pregunta o duda, por favor comuníquense con nosotros.

Con nuestros mejores deseos y la esperanza de que pronto volvamos a una vida más normal.

                         

 Dra. Anita Clavello Fiorini  &.   Dr. Bernardo Bravo Troncoso

Equilibrium Centro de Salud Optima y Bienestar | Acueducto Río Hondo #28, consultorio 307, Lomas Virreyes | 55-5540-3287 | 5

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